Probablemente hayas visto esas marcas que se llaman a sí mismas “moda lenta”, pero que lanzan nuevas colecciones semanalmente. Etiquetas que afirman “sostenibilidad” porque usan sobres reciclables, mientras que sus prendas están hechas casi en su totalidad de telas sintéticas destinadas a permanecer en un vertedero durante siglos.
Muchas marcas contemporáneas simplemente están reetiquetando la moda rápida con un lenguaje ingenioso: “lanzamientos limitados”, “atemporal”, “responsable”, pero su modelo de producción no ha cambiado. Una colección cápsula lanzada cada dos semanas no es lenta. El marketing sobre la sustancia se ha convertido en la norma y es un problema real.
La moda lenta no se trata solo de colecciones más pequeñas, sino de materiales pensados, artesanía y verdadera longevidad.
Plástico disfrazado de lujo
La mayoría de las llamadas marcas de “lujo asequible” dependen en gran medida del poliéster, acrílico y otros plásticos. Estas telas son baratas de producir, fáciles de escalar y casi imposibles de desechar de manera responsable.
Cada vez que las lavas, liberan microplásticos en las vías fluviales. En pocas temporadas, pierden su forma, se desteñen o forman bolitas. Y cuando finalmente se desechan, no desaparecen simplemente.
Muchas de estas prendas sintéticas terminan en enormes vertederos textiles, desde el desierto de Atacama en Chile hasta vertederos saturados en Ghana. Los sintéticos pueden tardar cientos de años en degradarse, acumulándose mucho después de que los eslóganes de marketing hayan desaparecido.
Materiales naturales: una historia diferente
En contraste, las fibras naturales y el cuero envejecen con gracia y se descomponen con el tiempo. El cuero genuino no libera plástico. No termina en enormes montones de desechos. Puede durar décadas y a menudo se vuelve más hermoso con el uso.
Cuando eliges un bolso hecho de cuero genuino y materiales obtenidos de manera responsable, estás invirtiendo en algo diseñado para perdurar. Una pieza que puedes cuidar, reparar y transmitir.
Comprar menos, pero mejor
La moda rápida prospera con el impulso y la desechabilidad. La verdadera artesanía es lo opuesto: te invita a desacelerar, considerar lo que compras y hacerte algunas preguntas importantes:
- ¿Quién hizo esto?
- ¿De qué está hecho?
- ¿Cuánto tiempo durará?
Antes de caer en la promesa de la moda rápida “sostenible”, mira más allá de los eslóganes. Revisa las etiquetas. Siente los materiales. Entiende cómo fueron hechos.
La verdadera artesanía no es una tendencia, es un compromiso.